La infraestructura de pagos en Perú: lo que todo CFO tiene que saber

La infraestructura de pagos en Perú: lo que todo CFO tiene que saber

Hay una conversación que se repite bastante en las reuniones con equipos de tesorería de empresas grandes en Perú. Cambia el sector, cambia la empresa, pero el diagnóstico es casi siempre el mismo: demasiadas cuentas en demasiados bancos, cada una con su propio portal, su propio archivo, su propio proceso de aprobación. La conciliación se hace al final del día —cuando se hace— y la visibilidad del flujo de caja en tiempo real es, en el mejor caso, una aspiración.

Lo curioso es que esto no es necesariamente un problema de cómo está organizado el equipo de finanzas. En buena medida, es un reflejo de cómo está construida la infraestructura de pagos del país.

En este artículo te explico de dónde viene el sistema de pagos peruano, cómo funciona hoy, qué ofrece —y qué no ofrece— cada banco en términos de conectividad directa con empresas, y por qué esas brechas terminan siendo un dolor de cabeza operativo para las áreas de finanzas. 

De los cheques a las APIs: cómo llegamos hasta aquí

Antes de los años 80, todo era papel. Las autorizaciones de pago se firmaban físicamente, los pagos se hacían por cheque y esos cheques pasaban por una cámara física de compensación para que el dinero cruzara de un banco a otro. Lento, manual, completamente dependiente de que las personas hicieran bien su trabajo.

Los ‘90 trajeron los primeros portales web bancarios y los archivos planos, esos formatos de texto estructurado que le permitían a una empresa enviar una nómina de pagos masivos sin tener que ingresar cada transacción a mano. Fue un avance real, aunque la lógica seguía siendo básicamente la misma: el humano prepara el archivo, el humano lo sube, el humano espera.

El cambio más significativo llegó en los 2000, con la adopción masiva de ERPs en empresas medianas y grandes. Ahí aparecieron las primeras conexiones Host-to-Host (H2H): una integración directa entre el sistema interno de la empresa y el banco, que por primera vez permitía que los pagos se ejecutarán sin que nadie tuviera que sentarse frente a un portal bancario. La empresa mandaba la instrucción desde su ERP, el banco la procesaba, y el dinero se movía. Sin portal ni tokens de por medio.

Hoy estamos en la era de las APIs. La diferencia con el H2H no es sólo técnica, es de lógica. Una API no solo envía pagos: puede consultar saldos en tiempo real, confirmar acreditaciones al instante, validar cuentas antes de enviar, y notificar cuando entra un pago. La integración deja de ser un canal de instrucciones y se convierte en una conversación continua entre el sistema de la empresa y el banco.

El sistema nacional de pagos: quién hace qué

Para entender qué le puede ofrecer un banco a una empresa corporativa, primero hay que entender cómo está organizado el sistema de pagos a nivel país. En Perú, hay cuatro grandes pilares:

La Cámara de Compensación Electrónica (CCE) es la entidad que compensa los pagos interbancarios de bajo valor: transferencias, cheques digitalizados y débitos directos. Opera en ciclos diarios de compensación, normalmente dos turnos, mañana y tarde, y al final de cada ciclo, liquida los saldos netos entre bancos a través del sistema del Banco Central. Dentro de la CCE conviven dos modalidades: la TIN (transferencia inmediata, acreditación en segundos) y la TID (diferida, mismo día o T+1 según la hora de corte). Si no sabes cómo funciona una cámara de compensación, te recomiendo leer sobre la nuestra.

El sistema LBTR (Liquidación Bruta en Tiempo Real) lo administra directamente el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y es el sistema de liquidación de último recurso para el ecosistema. Se usa principalmente para operaciones de alto valor entre instituciones financieras y es donde terminan liquidando sus saldos la CCE, los bancos y el resto del sistema.

CAVALI liquida transferencias relacionadas con mercado de valores (rueda de bolsa, bonos del tesoro). Es más relevante para empresas con operaciones bursátiles que para la gestión de tesorería operativa del día a día.

Las redes de pago con tarjetas (Visa, Mastercard, etc.) tienen su propio circuito, con sus propios rieles y participantes. Para pagos corporativos B2B en masa, no es el canal más relevante.

Todo esto converge en el sistema LBTR, que actúa como la liquidación final de todo el ecosistema.

Qué ofrecen los bancos: la parte que más importa al corporativo

El sistema nacional de pagos define las reglas del juego a nivel país. Pero para un CFO, la pregunta concreta es más simple: cuando mi empresa quiere dejar de hacer esto a mano y conectarse directamente con el banco, ¿qué hay disponible?

Acá es donde entran las conexiones Machine-to-Machine (M2M), que es como se llama en el mercado a las integraciones directas entre los sistemas de la empresa (su ERP, su sistema de back office, su plataforma de tesorería) y los sistemas del banco. Sin portal, sin descarga de archivos, sin aprobaciones manuales. El sistema de la empresa le habla al sistema del banco, y el banco responde.

Hay dos canales principales por los que eso ocurre:

El H2H (Host-to-Host) es el más establecido. Es una integración directa y segura entre ambos sistemas, que funciona bien para pagos masivos, nóminas, dispersiones. Todos los bancos grandes en Perú lo tienen. Es robusto, pero el proceso de activarlo es largo.

Las APIs son el canal más nuevo, de integración más sencilla, y con más funcionalidades real-time. Dependiendo de la oferta de cada banco, permiten consultar saldos y movimientos en tiempo real, recibir notificaciones de abonos instantáneos, validar cuentas antes de enviar un pago, entre otros. No todos los bancos las tienen con el mismo nivel de madurez, y esa diferencia importa más de lo que parece. En la práctica, muchos CFOs no perciben claramente la diferencia entre ambos canales hasta que se les explica en términos simples: el H2H funciona por lotes (batch), mientras que las APIs entregan resultados de forma inmediata, en tiempo real.

Los cuatro bancos principales: qué tiene cada uno

Acá va el análisis banco por banco, basado en nuestra experiencia trabajando integraciones de nuestros clientes con cada uno de ellos en Perú.

BBVA Perú

BBVA es parte del grupo global BBVA y del holding peruano Breca, y es el segundo banco más relevante para personas y empresas en el país. En términos de conectividad M2M, tiene una de las ofertas más completas del mercado local.

Lo más destacado: es el único que ofrece consulta de saldos en tiempo real. Para una empresa que necesita visibilidad de su posición de caja varias veces durante el día, eso es una diferencia real.

También es el único que permite automatizar transferencias al exterior en múltiples monedas, incluyendo USD y EUR. Si la empresa opera internacionalmente y tiene cuentas BBVA en varios países, la plataforma Pivot Connect permite una sola integración multi-país, lo cual simplifica bastante la operación.

El proceso de onboarding es bastante ágil: un solo due diligence por canal (API o H2H).

¿Para quién tiene más sentido conectarse con BBVA? Empresas con volumen alto de pagos a cuentas BBVA, que necesitan visibilidad en tiempo real, o que buscan un banco que pueda servir como concentrador para el envío de MT940 multibanco (el formato estándar de mensajería para reportes de estado de cuenta).

Banco de Crédito del Perú (BCP)

El BCP es el banco principal de la mayoría de personas y empresas que operan en Perú, el banco de referencia.

En M2M, su oferta es sólida. Tiene APIs para transferencias intra e interbancarias inmediatas, para consulta de movimientos en tiempo real y de validación de cuentas y CCIs.

Algo que lo distingue del resto de bancos es su nueva plataforma Telecrédito Connect: una solución de gestión de tesorería multi-banco y multi-país mediante la cual las empresas se integran con los canales del BCP y los de otros bancos.

¿Para quién tiene más sentido conectarse con BCP? Empresas que operan pagos principalmente desde y hacia cuentas BCP, que necesitan validar la titularidad de las mismas y enviar pagos en tiempo real, o que consultan movimientos varias veces en el día.

Interbank

Interbank es parte del holding Intercorp. Tiene una buena cuota en pagos a proveedores y nóminas de las empresas peruanas.

Hoy ofrecen un canal Host To Host y la información de saldos y movimientos solo está disponible en extractos a través del formato MT940 diferido, es decir, el resumen del día anterior.

Lo que sí tiene a su favor: el proceso de onboarding H2H es uno de los más ágiles del mercado.

¿Para quién tiene más sentido? Empresas con volumen significativo de pagos desde y hacia cuentas Interbank.

Scotiabank Perú

Scotiabank forma parte del grupo canadiense The Bank of Nova Scotia y tiene una presencia fuerte en el segmento de banca corporativa y empresarial. No es el banco más masivo en términos de personas, pero es una opción relevante para corporativos, especialmente para multinacionales.

En M2M, ofrecen un canal H2H para principalmente automatizar el envío de pagos locales e internacionales. Al igual que otros bancos globales, tiene una ventaja en operaciones internacionales: ofrece transferencias al exterior en dólares por H2H y ScotiaConnect, su plataforma global, permite a corporativos multinacionales consolidar su operación en varios países bajo una misma integración para todas sus cuentas Scotiabank en la región.

Tiene además una particularidad que vale la pena mencionar: ofrece el envío de MT940 multibanco por host to host. Eso significa que puede funcionar como banco concentrador de información para empresas que quieren unificar la conciliación de varias instituciones desde un solo punto.

¿Para quién tiene más sentido? Corporativos con operaciones internacionales, que envían pagos al exterior en dólares, o que buscan un banco concentrador para MT940 multibanco.

El problema que nadie menciona en las reuniones con el banco

Leer el análisis anterior banco por banco puede dar la impresión de que el camino está relativamente claro: defines qué bancos necesitas, ves qué canal ofrece cada uno, y te integras. En teoría…

En la práctica, hay algunos problemas estructurales que se vuelven evidentes solo cuando ya estás en el proceso.

El primero es la fragmentación. La mayoría de empresas corporativas no opera con un solo banco: opera con tres, cuatro, o más. Y cada banco tiene sus propios formatos, sus propios tiempos de respuesta, sus propios procesos de integración. Una empresa con cuentas en BBVA, BCP e Interbank no está manejando una infraestructura de pagos, está manejando tres, cada una con su propia lógica.

El segundo es el tiempo. Integrar directamente con un solo banco, según las conversaciones con clientes, puede llegar a tomar varios trimestres, dependiendo del banco, del canal y de los recursos asignados. Para una empresa que quiere conectarse con tres bancos en paralelo, eso puede fácilmente traducirse en más de un año de trabajo técnico solo para tener conectividad inicial. Y ese tiempo no incluye la negociación comercial, la firma de contratos, o retrasos en procesos de due dilligence.

El tercero, y quizás el menos obvio, es que el soporte de TI no termina en la integración. Una vez que la conexión está activa (en producción), el equipo de TI de la empresa asume la responsabilidad de mantener esta conexión: actualizar cuando el banco cambia su protocolo, resolver incidencias cuando algo falla, entender los mensajes de error de cada banco en su propio formato, alertar en la gestión de certificados, entre otros. Eso es carga técnica permanente, que compite con otras prioridades del equipo.

Shinkansen: de qué va esto

Shinkansen es una plataforma que conecta a empresas con múltiples bancos a través de una sola integración API. La lógica es simple: en lugar de que cada empresa tenga que integrarse banco por banco, Shinkansen ya tiene esas conexiones construidas y mantenidas, y les da acceso a través de una interfaz unificada.

En Perú, tenemos conexiones activas con los principales bancos locales y, desde una misma plataforma, nuestros clientes pueden enviar pagos, consultar saldos y movimientos, validar cuentas, independientemente del banco con el que estén operando en cada momento. Todo esto, con los mismos niveles de seguridad que tendrían si ejecutan estas acciones desde la app del banco.

En términos de tiempos, lo que en una integración directa podría tomar varios trimestres por banco, vía Shinkansen nuestros clientes han llegado a reducir esos tiempos hasta en un 60%, y sin que el equipo de TI tenga que asumir el soporte, mantenimiento y actualización de cada conexión individual una vez se salga a producción. Menor tiempo que se traduce en menor uso de recursos para la empresa.